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Puerto Nuevo en Paracas un camino hasta Huancavelica

En el período Paracas Temprano ( 840-500 a. C.), lograron integrar y vincular a poblaciones alejadas unas de otras, como, las de Lambayeque y Cajamarca en el norte.
Puerto Nuevo Paracas
Puerto Nuevo ( 840-500 a. C.) en Paracas, muestra evidencias de uso del cinabrio de Huancavelica.
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Entre el 840-260 a. C. las poblaciones de Chincha, Pisco Ica y Nasca de la costa sur central del Perú, consumieron una amplia variedad de bienes, que fabricados con materiales escasos y exóticos, fueron y son considerados «de prestigio».

Los objetos que destacan notablemente, son los tejidos reconocidas como típicas del «estilo Paracas», un estilo regional distintivo de la costa sur central durante el período en cuestión.

Menos conocidas son las vasijas de cerámica, principalmente cuencos, cántaros y botellas, decoradas profusamente y que han sido pintadas con pintura postcocción, en una amplia variedad de colores.

Cinabrio de Huancavelica en la cerámica Paracas
Cerámica, cuencos, América del Sur, Perú, siglos VI-IV a. C. Paracas, cerámica, pigmento cinabrio Huancavelica., Museo Metropolitano de Arte

Paracas red de comercio con Huancavelica

En el período Paracas Temprano ( 840-500 a. C.), lograron integrar y vincular a poblaciones alejadas unas de otras, como, las de Lambayeque y Cajamarca  en el norte, también, Ica, Huancavelica y Ayacucho, en la costa y sierra sur central del Perú.

Pigmentos utilizados en las vasijas

El estudio de los pigmentos utilizados en la elaboración de la pintura, de las vasijas, es clave para entender la interacción de las poblaciones de Puerto Nuevo, con otras poblaciones de la costa y de la sierra.

A pesar de casi 100 años de estudios de Paracas, son muy pocos los estudios de los pigmentos utilizados en la producción de sus vasijas de cerámica.

Y mucho menos aún, los que exploran la proveniencia de las materias primas utilizadas en la elaboración de estos pigmentos para entender las redes de intercambio.

Una pregunta abierta es, sin dudas, el rol que los pastores y sus caravanas de llamas a lo largo de las rutas que recorrían entre la sierra y la costa

Cinabrio de Huancavelica en Paracas

El análisis con XRF, micro-Raman, micro-FTIR y XRD ha permitido determinar que los principales minerales utilizados en la elaboración de los pigmentos rojos, es el cinabrio en mayor proporción, y hematita en menor proporción.

En el caso de los pigmentos rojos, la principal fuente de cinabrio está ubicada sin lugar a dudas en la provincia de Huancavelica, en la mina Santa Bárbara.

el uso de cinabrio es bien conocido en la arqueología de los Andes Centrales, especialmente a partir del primer milenio antes de nuestra era.

Estudios recientes de sedimentos de lago prueban además que la explotación de cinabrio en Huancavelica se inició hacia el 1400 a. C. y experimentó un auge hacia el 600 a. C., precisamente en el tiempo en que este mineral estaba siendo utilizado en la costa de Ica.

Cerámica Paracas con cinabrio de Huancavelica
Recipiente de doble pico, 750-1 a. C. Andes, costa sur, pueblo de Paracas. Pintura cerámica, a base de resina; en general: 19,7 x 20,7 cm (7 3/4 x 8 1/8 pulg.). The Cleveland Museum of Art, Severance and Greta Millikin Purchase Fund 2017.57. https://clevelandart.org/art/2017.57

La ruta Paracas Huancavelica

Los pigmentos rojos elaborados principalmente con cinabrio, utilizados profusamente para pintar las vasijas Paracas Temprano de Puerto Nuevo, provienen claramente de la mina de mercurio en Huancavelica.

La ruta que al parecer sirvió para trasladar estas materias primas es muy probablemente la que conectaba el centro ceremonial serrano de Atalla en Huancavelica y los asentamientos costeros del valle bajo de Pisco.

Este camino pasa muy cerca de las minas y depósitos de estos minerales. La distancia lineal entre estos dos puntos es de aproximadamente 180 kilómetros.

Pero, a partir de un análisis de caminos de menor costo (Least Cost Path Analysis) la ruta entre ellos calculada tiene aproximadamente 360 kilómetros.

Arrieros y sus llamas

Según estudios etnográficos que estiman que una caravana de llamas se desplaza en viajes largos de varios días a un promedio de cinco horas por día y una velocidad promedio de 4 km/hora.

A esa velocidad y ritmo los arrieros y sus llamas podrían viajar ida y vuelta entre Atalla y el valle bajo de Pisco en 36 días.

Una prospección sistemática de los asentamientos del período que nos interesa, a lo largo de la ruta entre Atalla y el valle bajo de Pisco, sería sin dudas el primer paso  para esclarecer este problema: ¿Dónde están esos caminos?

Dulanto, J., Gonzáles, P., & Guadalupe, E. (2020). Los pigmentos utilizados en la pintura post cocción de vasijas de cerámica Paracas Temprano de Puerto Nuevo y las redes de intercambio de la costa y sierra sur central del Perú durante los siglos IX-VI a.C. Boletín De Arqueología PUCP, (26), 65-83. https://doi.org/10.18800/boletindearqueologiapucp.201901.004

Rutas del Cinabrio - Puca Ñan - Qhapaq Ñan

Realmente, los caminos encontrados por los españoles empezaron a construirse al menos 1.000 años a. C.,es decir, 2.400 años antes de la consolidación del imperio Inca.

Desde sus primeros tiempos se trataba de caminos especialmente habilitados, con señalización y servicios, que respondían a necesidades económicas, sociales o religiosas.

Los incas rehabilitaron, reabrieron y perfeccionaron muchos de los viejos itinerarios, entre ellos, la rutas de intercambio del cinabrio de Huancavelica – Puca Ñan.

El Qhapaq Ñan de los Incas es el resultado de miles de años de intenso comercio entre las diferentes sociedades de toda la historia prehispánica del Perú

Posibles itinerarios de las rutas de intercambio del cinabrio de Huancavelica

Mineros de Huancavelica

Existen pruebas arqueológicas solidas de una industria minera intensiva del cinabrio en Huancavelica.

Industria, porque ese clan de mineros tuvo que organizarse para aprender a extraerlo, machucarlo, purificarlo, almacenarlo y a comercializarlo, lo que implicaba darle un valor.

La industria del cinabrio se fue expandiendo, creando y conquistando nuevos mercados por medio de rutas de intercambio de media y larga distancia.

Pero como toda industria, pasada y actual, está sujeta a los inexorables designios del destino: guerras, desastres naturales, enfermedades y mil penurias más, que casi siempre dilapidan el conocimiento adquirido con tanto esfuerzo por los antepasados.

Tres mil años más tarde los españoles utilizaran esos antiguos caminos desde Huancavelica, para llevar el mercurio (Hg) hasta la lejana Potosí, (Saber más aquí→) pero esa ya es otra historia.